La inclusión de personas con autismo tiene un potencial inmenso

La inclusión de personas con autismo (social, educativa y profesional) alberga un potencial inmenso. Toda nuestra sociedad puede beneficiarse de talentos únicos.

El autismo es uno de los denominados trastornos generalizados del desarrollo, y se manifiesta en cambios individuales en el procesamiento de la información y la percepción. Esto puede afectar el desarrollo de la interacción social, la comunicación y los repertorios de comportamiento de la persona. Un diagnóstico lo antes posible es fundamental para una inclusión exitosa, de modo que se puedan abordar las necesidades individuales y se pueda ofrecer apoyo (temprano).

Las personas con autismo suelen tener buenas habilidades de concentración, aman los detalles y trabajan a fondo y con precisión. Suelen ser buenos con los números y las fórmulas, y se caracterizan por una forma de pensar analítica y lógica. Toman decisiones con sobriedad y racionalidad, sin dejase guiar por las emociones. Aquí es exactamente donde existe un gran potencial del que los empleadores pueden beneficiarse en el mercado laboral – por ejemplo, en TI, ciencias naturales o derecho.

La inclusión de personas con autismo

El autismo no es infrecuente en nuestra sociedad. Con una frecuencia de alrededor de un afectado por cada 100 habitantes (uno por ciento), podemos suponer que hay siete millones de afectados en Europa y unos 450.000 en España.

Es necesario llamar la atención sobre la situación de vida de las personas autistas. Alcanzar los objetivos mencionados anteriormente relacionados con la inclusión, la mejora de la situación de vida y el acompañamiento en el diálogo hacia la satisfacción individual requiere el compromiso de todos los involucrados.