Existen diversos grados y formas de autismo, según la gravedad del trastorno, que pueden estar asociados con otros trastornos

Comprender el trastorno autista: el autismo sigue siendo críptico en la actualidad, aunque hallazgos recientes apuntan hacia la herencia genética.

Trastorno autista: definición y frecuencia

El autismo es, según lo define la OMS (Organización Mundial de la Salud), un trastorno generalizado del desarrollo caracterizado por un desarrollo anormal o deficiente. Afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas, y cuatro veces más a menudo a niños que a niñas.

Existen diversos grados y formas de autismo, según la gravedad del trastorno, que pueden estar asociados con otros trastornos, como discapacidad intelectual, epilepsia o trastornos sensoriales y motores.

Trastorno autista: las manifestaciones

Se manifiesta antes de los tres años, y se caracteriza por una interrupción del funcionamiento en tres niveles principales, que son:

  • interacciones sociales,
  • comunicación y lenguaje, y
  • comportamiento restringido y repetitivo.

Trastornos de las habilidades de contacto e interacción social

El niño autista no llama la atención, se muestra indiferente, no muestra ningún interés por lo que le rodea. Evita el contacto corporal y utiliza un objeto o el cuerpo de otro como una extensión de sí mismo. Esta solo, en su burbuja.

Trastornos de la comunicación y el lenguaje

Algunos niños autistas no se comunican en absoluto, otros adquieren nociones más estructuradas, pero hacen inversiones pronominales (el “yo” no existe, usan el “tú”, “ella” en su lugar). Puede expresarse gritando. Son frecuentes la ecolalia (la repetición de palabras u oraciones), la incongruencia de las palabras y el soliloquio. La imitación, la proyección, las imágenes y las nociones conceptuales son casi inexistentes.

Trastornos del comportamiento, que es restringido, repetitivo o estereotipado

El niño autista repite los mismos movimientos de manos, brazos y cuerpo. Necesita un entorno que no cambie, para tener puntos de referencia estables. Un solo objeto movido puede ponerlo en estados de angustia y agresividad incomparables. Los niños con autismo son hipo e hipersensibles a los estímulos sensoriales: pueden parecer que no escuchan nada en una conversación, y están totalmente absortos en la música.

Trastorno autista: diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de autismo y trastornos generalizados del desarrollo es clínico. El proceso diagnóstico combina el establecimiento de un diagnóstico nosológico y la realización de una valoración funcional individualizada de los trastornos y capacidades.

Los trastornos son suficientemente estables a partir de los 3 años para permitir un diagnóstico fiable. Para un alto porcentaje de casos, se puede hacer un diagnóstico confiable también a partir de los 2 años. Por debajo de 2 años, no se establece la confiabilidad del diagnóstico. El diagnóstico lo establecen equipos multidisciplinares capacitados.

Comprender el trastorno autista