¿Cómo puedo saber si mi hijo es autista o tiene problemas de audición?

El trastorno del espectro autista (TEA) y la pérdida auditiva son dos condiciones completamente diferentes. Por lo tanto, es lógico pensar que los padres y los educadores pueden saber fácilmente si un niño tiene un trastorno u otro. ¿Autismo o problemas de audición?

Pero no es tan simple, porque la relación entre el autismo y la pérdida auditiva es mucho más complicada de lo que parece.

¿Qué es el autismo?

El trastorno del espectro autista se define como una discapacidad compleja del desarrollo que aparece en la primera infancia y afecta la capacidad del niño para comunicarse.

Aunque los niños afectados no pueden deshacerse de este trastorno (como la pérdida de audición), el diagnóstico y la intervención tempranos pueden mejorar significativamente la vida y el progreso de un niño.

Discapacidad del oído interno

Los niños con TEA pueden tener una discapacidad del oído interno que interfiere con su capacidad para reconocer el habla.

Investigadores del centro médico de la Universidad de Rochester identificaron esta deficiencia midiendo las emisiones otoacústicas de niños de 6 a 17 años.

Aquellas personas diagnosticadas con TEA mostraron dificultad para escuchar una frecuencia específica (1 – 2 kHz) importante para el procesamiento del habla.

La pérdida de audición se ha asociado durante mucho tiempo con retrasos en el desarrollo y otros problemas, como trastornos del habla, y aunque no existe una conexión entre los problemas de audición y el autismo, las dificultades en el tratamiento del habla pueden contribuir a algunos de los síntomas básicos de la enfermedad.

Al igual que otros trastornos del procesamiento auditivo, esta discapacidad puede contribuir a las dificultades de aprendizaje y lenguaje de su hijo. Los especialistas en audiología, o los especialistas en TEA, pueden ayudarle a determinar el déficit exacto de audición y lenguaje de su hijo, y sugerir estrategias para ayudarle a sobrellevar la situación.

Entre otros, los tratamientos pueden ser:

  • usar audífonos u otros dispositivos de amplificación,
  • el uso de dispositivos de ayuda auditiva,
  • entrenamiento auditivo y del habla,
  • lecciones de música,
  • herramientas de TI dedicadas,
  • cursos con logopeda,
  • etc.

Debe entenderse que el TEA afecta a cada persona autista de manera diferente, y la profesión médica todavía está buscando formas de comprender este trastorno.

Síntomas y manifestaciones comunes

Los niños con TEA o pérdida auditiva exhiben muchas de las mismas características de comportamiento.

Algunos de ellos incluyen:

  • contacto visual que duele,
  • ecolalia (repetir el habla de otras personas),
  • cierto retraso en la adquisición del lenguaje y el desarrollo de habilidades sociales,
  • aislamiento social,
  • uso repetitivo del lenguaje y / o gestos motores (como aplaudir o girar objetos),
  • una fijación persistente en partes de objetos,
  • etc.

Si su hijo con autismo presenta estos comportamientos, consulte a su médico.

Aunque no existen procedimientos médicos específicos para detectar el TEA, su médico puede derivarlo a especialistas que le brindarán una serie de evaluaciones conductuales específicas para el autismo diseñadas para diagnosticar el trastorno.

Es común que muchos niños reciban un diagnóstico erróneo o que se diagnostiquen correctamente solo más tarde, lo que significa que se puede perder un tiempo precioso para la intervención y el tratamiento.

Para complicar las cosas, muchos niños tienen tanto pérdida auditiva como TEA. Una investigación del centro de investigación Institut Gallaudet muestra que uno de cada casi 60 niños sordos o con problemas de audición también forma parte del espectro del autismo.

Por lo tanto, las personas autistas a menudo no se diagnostican en algunos niños, porque ya se ha identificado que tienen pérdida auditiva y las señales de advertencia de TEA se atribuyen erróneamente a su pérdida auditiva. Por otro lado, los niños con TEA pueden desarrollar pérdida auditiva, que también puede pasarse por alto cuando los profesionales enfocan su tratamiento en TEA.

Las señales a buscar para marcar la diferencia

Como padres, conocemos a nuestros hijos mejor que nadie.

Por lo tanto, es importante reconocer los signos que pueden indicar si nuestro hijo tiene pérdida auditiva, TEA o ambos.

Si sospechaos que nuestro hijo no está respondiendo a los estímulos sonoros, o no está aprendiendo a hablar lo suficientemente rápido cuando tienen la edad suficiente, primero debemos realizar una prueba de audición. Según la madurez y la capacidad de desarrollo de nuestro hijo, existen formas en que los profesionales de la audición pueden determinar con precisión su capacidad auditiva.

Aunque las pruebas de audición objetivas no determinan necesariamente cómo el cerebro de nuestro hijo procesa los datos de audición captados por sus oídos, es un buen lugar para comenzar a descartar la discapacidad auditiva. Tengamos en cuenta que la pérdida de audición puede ocurrir en cualquier momento, incluso si el niño fue examinado hace años, puede ser necesaria una actualización de la prueba de audición

Una vez que se ha descartado un problema de audición, usted y los médicos de su hijo pueden determinar si otras afecciones pueden estar afectando su desarrollo, como el TEA.

Si nuestro hijo ha sido diagnosticado con pérdida auditiva en el pasado, aquí hay algunos signos que podrían indicar que también debe ser evaluado para TEA:

  • a nuestro hijo no le gusta que lo toquen o lo besen,
  • nuestro hijo se muestra muy molesto por los cambios o interrupciones en su rutina,
  • nuestro hijo es hipersensible a ciertos sabores, texturas, visiones, sonidos y luces,
  • cuando está molesto o ansioso, nuestro hijo se lastima, por ejemplo, golpeándose la cabeza,
  • nuestro hijo adopta posturas extrañas o gestos repetitivos con las manos,
  • a menudo, parece “distante” y prefiere estar solo,
  • nuestro hijo muestra signos de gran ansiedad.

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene autismo o problemas de audición?

Si se trata solo de una pérdida auditiva que NO está relacionada con el autismo:

  • al niño le gusta que lo toquen, le gusta abrazar,
  • mira a los ojos,
  • puede sentirse socialmente aislado debido a la falta de comunicación,
  • el niño a menudo se comunica señalando o haciendo gestos,
  • a menudo hace preguntas y se siente relativamente cómodo con el lenguaje,
  • el niño acepta el cambio.
¿Autismo o problemas de audición?