La gama completa de causas del autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), aún no se conoce bien.

Las causas del autismo no se conocen. Pero la investigación nos está proporcionando gradualmente algunas repuestas. Una de las cosas que sabemos es que, así como no existe un solo tipo de autismo, tampoco existe una causa única.

También sabemos que el autismo no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo que no se puede curar. La persona en el espectro del autismo evolucionará con esta condición a lo largo de su vida.

Sin embargo, cabe señalar que probablemente se trate de una combinación de varios factores que todavía están poco definidos.

Pistas sobre las causas del autismo

De todas las pistas que se están estudiando, tres se destacan y podrían estar asociadas con el autismo:

  1. La pista genética implica una predisposición genética que estipula que en una misma familia es posible encontrar varias personas ubicadas en varios niveles del espectro autista.
  • La pista neurobiológica de que esta condición proviene del sistema nervioso central. Ahora sabemos que los niños y adultos con autismo tienen un exceso de sinapsis en el cerebro, que es causado por la desaceleración de un proceso normal de eliminación durante el desarrollo.
  • La pista medioambiental, según la cual el autismo resultaría de una agresión temprana proveniente de factores ambientales (contaminación, agentes infecciosos, metales pesados, etc.). este rastro parece querer mostrar que el niño sería normal al nacer, pero que uno o más elementos desencadenarían el autismo en él.

La pista neurobiológica y la sobreabundancia de sinapsis

El autismo se debe a una sobreabundancia de sinapsis en el cerebro, causada por la desaceleración de un proceso normal de eliminación durante el desarrollo, según el trabajo de un equipo de neurocientíficos del Centro Médico de la Columbia University. Debido a que las sinapsis son los puntos de conexión donde las neuronas (células nerviosas) se comunican entre sí, este exceso puede tener efectos profundos en las funciones cerebrales.

Durante el desarrollo de un niño neurotípico, se forman una gran cantidad de sinapsis en la primera infancia, especialmente en la corteza, una región involucrada en el autismo.

Habiéndose vuelto inútiles al niño habiendo realizado ciertos aprendizajes, aproximadamente la mitad de estas sinapsis corticales fueron eliminadas al final de la adolescencia para que sus diversas partes puedan desarrollarse sin ser abrumado por un exceso de señales que crean confusión.

El equipo dirigido por el profesor de neurobiología David Sulzer, también descubrió biomarcadores y proteínas en el cerebro de los niños y adolescentes con autismo, que indican una disfunción en el mecanismo de eliminación de células dañadas y envejecidas, llamado autofagia.

Más conexiones sinápticas

Sin esto, la poda (eliminación) de las sinapsis no pueden ocurrir, lo que significa que hay mucha menos eliminación de las conexiones sinápticas que se han vuelto innecesarias, además, algunas de las que se mantienen en ocasiones no son las mismas. Y la organización de las neuronas es diferente en niños neurotípicos.

Esta sobreabundancia de sinapsis también aumenta el riesgo de epilepsia, ya que hay más señales eléctricas en el cerebro.

Como menciona Isabelle Soulière, neuropsicóloga con niños con autismo desde hace 15 años, se trata de un proceso que comienza cuando el niño apenas tiene unos meses, un proceso probablemente programado en sus genes y que es irreversible.

Las causas del autismo