Aprenda sobre el Trastorno del Espectro Autista o TEA

El trastorno del espectro autista (TEA) es un grupo de trastornos neurobiológicos que afectan el desarrollo de las llamadas personas «autistas».

Se caracterizan particularmente por disfunciones en las interacciones sociales, comunicación, comportamientos y actividades. Pero, ¿qué se entiende exactamente por «TEA»?

Definición de trastorno del espectro autista

El autismo representa un conjunto de síntomas. Estos síntomas varían de persona a persona. Pueden estar más o menos presentes, e incluso evolucionar con el tiempo. Cada persona con autismo es diferente. El uso de la palabra «espectro» permite integrar toda la diversidad de los trastornos y significar la posible evolución de la persona dentro de este espectro.

También hablamos de «continuo» del espectro autista.

Un enfoque más evolutivo

Por la noción de «espectro», no congelaremos a una persona autista en una escala de «muy autista» a «un poco autista». Cada persona es diferente, cada trastorno es específico, el espectro permite definir un lugar de acuerdo con diferentes capacidades: el lenguaje, la percepción, las emociones, las capacidades motoras… Por lo tanto, un niño autista podrá controlar la comunicación verbal, pero puede tener dificultades para percibir y comprender lo que la otra persona está preguntando. El objetivo es identificar las fortalezas y debilidades de cada persona con autismo para recomendar intervenciones apropiadas.

TID y TEA: ¿cuáles son las diferencias?

El nombre TEA ahora reemplaza el de TID, trastornos invasivos del desarrollo. Sin embargo, todavía encontraremos este término en muchos medios de información. La evolución de los términos utilizados para describir el autismo atestigua los avances científicos realizados sobre el tema. Hasta 2013, el término genérico TID se usaba para clasificar diferentes tipos de autismo.

Síndrome de RETT

Esta rara enfermedad genética se caracteriza principalmente por síntomas físicos importantes (pérdida de tono muscular, desaceleración del desarrollo motor, gestos estereotipados de la mano, etc.). También puede provocar autismo por algunos síntomas de comportamiento. Inicialmente integrado en el TID, el síndrome RETT ya no se reconoce hoy en el TEA.

El desorden desintegrador de la infancia

Los casos son bastante raros y se caracterizan no por un retraso, sino por una pérdida de capacidades ya adquiridas por el niño (lenguaje, interacción social, habilidades motoras, etc.). Este trastorno también se ha eliminado del TEA.

El autismo de Kanner

El autismo de Kanner, también llamado autismo infantil, es una forma de autismo severo. Los trastornos obvios manifestados por las personas lo diferencian del síndrome de Asperger.

El autismo de alto nivel (por ejemplo, síndrome de Asperger)

Calificado como autista, un niño autista de alto nivel tendrá trastornos del autismo, pero menos graves (mejor comunicación, menos trastornos neurológicos, etc.). Incluso si implica dificultades en las interacciones sociales o comportamientos repetitivos, el autismo de alto nivel no causa retraso en el aprendizaje intelectual o el dominio del lenguaje.

TED no especificados (TED-NS)

Las personas con TED-NS pueden informar algunas características del autismo. Sin embargo, el número de síntomas a menudo sigue siendo insuficiente para ser considerado como tal.

Señales del trastorno del espectro autista

Es antes de los 3 años de su hijo cuando podrá detectar los primeros síntomas de TEA. Intervienen principalmente en el campo de:

  • la comunicación,
  • las relaciones sociales,
  • el comportamiento y los intereses.

Estos síntomas deberían ser motivo de preocupación para los padres, porque son signos de advertencia que no deben ignorarse. Si tiene dificultades con su hijo, no dude en hablar con un médico al respecto.

La comunicación

Los niños autistas tienen anormalidades en la comunicación verbal o no verbal, ya sea en términos de comprensión o expresión. Si usan lenguaje oral, observamos peculiaridades semánticas, sintaxis y ecolalia. Hablamos de ecolalia cuando el niño repite repetidamente una palabra o frase escuchada sin comprender necesariamente el significado y, a veces, sin que el contexto se preste. La comunicación no verbal también sufre alteraciones: no señalar con el dedo, no entender el uso de la entonación o la expresión facial, no reconocer las emociones, pocas imitaciones, etc.

Los padres notan, en particular:

  • ausencia de balbuceo y señalamiento a partir de los 12 meses,
  • ausencia de palabras a partir de los 18 meses,
  • ausencia de asociación de palabras a partir de los 24 meses.

Relaciones sociales

En niños autistas hay dificultades para desarrollar y comprender las interacciones sociales. Contrariamente a la creencia popular, no todos los niños con autismo están «en su burbuja». Algunas personas con autismo quieren estar en contacto con otras personas, pero no necesariamente saben cómo hacerlo, generalmente no comprenden las reglas sociales implícitas. Iniciarán interacciones, pero a menudo de manera inapropiada. Otros niño no tendrán intención relacional hacia otra persona, prefiriendo recurrir a sus propias actividades solos.

Los niños autistas tienen dificultades para comprender y compartir los pensamientos y emociones de los demás. Generalmente no expresan o tienen poco interés en juegos grupales o juegos de «simulación».

Comportamiento y actividades

Los niños autistas adoptan comportamientos repetitivos y estereotipados, y se centran en actividades e intereses restringidos. Estos trastornos se manifiestan tanto en sus gestos (balanceándose, aplaudiendo…) como en su uso de objetos (alineación, uso repetido del mismo objeto…). Los niños autistas también exigirán una forma de vida marcada por las rutinas. De hecho, el más mínimo cambio puede causarles gran angustia o reacciones emocionales desproporcionadas.

Capacidades extraordinarias

El autismo es un modo de tratamiento de información externa (comunicación, relaciones sociales, sensoriales) e interna (sentimientos, emociones) específica que puede conducir a situaciones de discapacidad más o menos importantes.

Este tratamiento específico de la información conduce a otra forma de pensar, que a veces puede conducir al desarrollo de habilidades importantes, particularmente a nivel cognitivo, que deben ser valoradas.

El apoyo apropiado y las intervenciones personalizadas, ofrecidas lo antes posible, son necesarias para permitir que la persona autista desarrolle sus talentos. Aunque la efectividad de las intervenciones se considera mejor en la primera infancia, también son necesarias y útiles durante toda la vida. ¡El autismo es un trastorno del neurodesarrollo y el desarrollo es toda la vida!